'El informe de Brodeck' de Philippe Claudel

Título: El informe de Brodeck (Le rapport de Brodeck)Autor: Philippe ClaudelTraducción: José Antonio Soriano MarcoEditorial: Salamandra (octubre 2008)Año de publicación: 2007Páginas: 288Precio: 17 eurosHe visto a los hombres en acción cuando saben que no están solos, que pueden diluirse, disimularse en una masa que los engloba y supera, una masa formada por miles de rostros como los suyos. Se alegará que la responsabilidad es de quien los arrastra, los azuza, los hace bailar como una serpiente alrededor de un bastón, y que las muchedumbres no son conscientes de sus actos, su dirección, ni su futuro. Es mentira. Lo cierto es que la muchedumbre en sí es un monstruo, un enorme cuerpo que se engendra a sí mismo, compuesto de miles de otros cuerpos pensantes.Hace poco conocí la prosa de Philippe Claudel gracias a su novela La nieta del señor Lihn, de la que podéis leer aquí la reseña, un libro que me gustó tanto, no tan solo por la temática, sino especialmente por la manera tan personal y cuidada de escribir de su autor, que no he tardado prácticamente nada en repetir con él. El informe de Brodeck es el segundo libro que leo del autor y, aunque muy diferente al primero, tiene algunas coincidencias que, además, fueron las que me engancharon a su prosa: la sencillez y las frases breves que, sin embargo, esconden mucho más de lo que parecen querer decir en un primer momento, ese doble nivel de lectura que presenta una historia en la superficie con mucho más fondo si profundizamos, un aire de fábula y de indefinición que impregna todo el relato y que logra la impresión de que los hechos podrían haber sucedido en cualquier lugar y en cualquier tiempo, y una historia muy dura y triste con un final que sorprende y conmueve.Deportaciones masivas de judíosLa acción nos sitúa en un pequeño pueblecito aislado en medio de las montañas, no se especifica dónde se encuentra, pero por los datos que nos va aportando el autor podemos intuir que se trata de algún país con frontera con Alemania (lo más seguro es que se trate de Austria) inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Todos los hombres han participado en el asesinato del único extranjero del pueblo, del que ni siquiera conocen su nombre ni qué hace allí, y al que llaman Der Anderer (que significa “el otro” en alemán). Todos, menos Brodeck, al que se le encarga escribir un informe de lo sucedido para que quienes tengan que juzgarles puedan “comprender y perdonar”. De este modo, Brodeck va elaborando un informe a través de distintas entrevistas con habitantes del pueblo y de sus propios recuerdos, a la vez que escribe un informe muy personal, solo para él, que nadie debe saber que existe. En este segundo escrito nos cuenta quién es él, cómo escapó siendo niño de una guerra gracias a una anciana que le recogió, cómo conoció a su mujer y nació su pequeña hija Poupchette, a quien adora, y cómo durante la guerra fue deportado a un campo de concentración.Recibimiento de las tropas nazis en Viena (1938)Brodeck nos habla de él, de su historia, pero a través de esta nos habla del pueblo y sus habitantes, de su comportamiento antes, durante y después de la guerra. Y más aún, nos habla del comportamiento que tuvo toda la población durante la II Guerra Mundial, ya que la historia de este pequeño pueblo de montaña es extrapolable a toda Alemania, Austria y los países colaboracionistas. Una vez más, lo mejor de la novela es cómo está escrita, lo que podría haber sido una historia más sobre la II Guerra Mundial, las deportaciones de judíos y los campos de concentración, cobra un nuevo matiz gracias a la maestría de Claudel con las palabras. Por un lado, el hecho de que no especifique nombres de ciudades o países, que no llame a los campos de concentración como tales (simplemente “el campo”), ni diga claramente que Brodeck es judío (aunque es fácil intuirlo), ni que quienes invaden el pueblo sean nazis sino personas que hablaban la misma lengua que los habitantes del pueblo (por lo tanto, en principio, personas iguales a ellos), crea un aura que consigue extrapolar la historia a cualquier conflicto de los muchos que ha vivido Europa o incluso otros países del mundo, a las matanzas y exterminios, a las barbaries cometidas no solo por los ejércitos, sino principalmente por la gente de a pie que consiente y en muchos casos participa en esas masacres. Por otro, la forma de contar la historia nos recuerda muchas veces a una fábula, aunque una fábula envenenada ya que el mensaje, el fondo de todo, ni tiene finales felices, ni enseñanzas morales justas. Por un lado tenemos a los personajes buenos encarnados principalmente en figuras femeninas: la anciana bondadosa que recogió a Brodeck de niño, su esposa extremadamente bella y buena y su hija preciosa y el centro de su vida; por otro tenemos al extranjero, al Anderer que nadie sabe de dónde ha venido y que resulta un enigma para todos; y los personajes malos, muchos de los habitantes del pueblo que son comparados con animales o descritos a través de olores fétidos para mostrar su podredumbre interna y moral.Humillaciones públicas a ciudadanos judíosSi hay un tema central en la novela es el de la responsabilidad, tal y como puede verse en el párrafo que he extraído de la novela y que he insertado al principio de esta reseña. Es algo ya habitual desentenderse de la responsabilidad individual cuando se producen conflictos bélicos o matanzas, alegar que se seguían ordenes, que se sentía miedo o que, simplemente, no se podía hacer nada. La historia demuestra una y otra vez que el grado de responsabilidad de la población en estos casos es siempre mucho mayor de lo que se admite posteriormente y que, no solamente se seguían órdenes, sino que muchas veces eran los propios vecinos los que comenzaban un linchamiento o una persecución contra ciertas personas o colectivos. El poder de la masa como ente destructor, la posibilidad de esconderse en el anonimato de esa misma masa que aprovechan muchos en momentos convulsos, es una constante en la historia. La novela tiene muchísimos matices y, aún así, su lectura es sencilla y fluida, gracias a la prosa ligera y concisa de Claudel, a los diálogos dinámicos que retratan a los personajes y a la historia que nos atrapa desde un principio y que va soltando pequeñas pistas hasta el mismo final de la novela, donde hacemos un descubrimiento desolador en el último momento. Philippe ClaudelEl informe de Brodeck, como veo que es una constante en la obra de Philippe Claudel, es una novela que muestra la oscuridad del ser humano, el miedo al que es diferente, al que puede recordarnos la oscuridad que vive en nosotros. La misma novela es oscura, con un tono pesimista que no cree en la redención del ser humano, sino en la condena de que una y otra vez se repitan las mismas atrocidades, y por desgracia, la historia se encarga de demostrarnos que es así, que una y otra vez los seres humanos se matan por nada, que poblaciones enteras se levantan contra sus vecinos, que personas que parecían tener una vida plena y pacífica son capaces de las mayores atrocidades. Philippe Claudel (Nancy, 1962) ha recibido numerosos galardones por sus obras. En este caso concreto, El informe de Brodeck recibió el premio Goncourt des Lycéens 2007, un galardón organizado por el Ministerio de Educación Nacional, que otorgan los estudiantes de los liceos franceses, votando la que consideran la mejor obra de una selección que hace previamente la Academia Goncourt. Después de haber conocido a Philippe Claudel no puedo dejar de desear leer toda su obra traducida al español, de la que me queda una única novela, Almas grises, que espero leer pronto. Si aún no conocéis a este autor, os lo recomiendo y mucho, es de esos extraños casos hoy en día, en los que se unen historias con un gran fondo que nos dejan pensativos durante días, a una magnífica prosa y una lectura sencilla y ágil, tanto, que las hojas parecen casi deslizarse entre nuestras manos sin darnos ni cuenta, pero la historia, la novela en sí, no se olvida fácilmente.

Powered by WPeMatico