Fotografías de Imogen Cunningham en la Sala de Exposiciones Azca de la Fundación Mapfre

Imogen y Twinka, Judy Dater (1974)Hasta el 20 de enero de 2013 puede verse en la Sala de Exposiciones Azca de la Fundación Mapfre la muestra dedicada a la fotógrafa norteamericana Imogen Cunningham (1883-1976), una pionera y una innovadora en su campo, así como en su vida personal, una adelantada a su tiempo que decidió desde muy joven dedicarse a la fotografía y trabajar fuera de casa, unas decisiones poco habituales en su época. Phoenix tumbada, Imogen Cunningham (1968)Imogen nació en 1883 en una granja de Portland (Oregón), fue allí donde comenzó a positivar sus primeras fotografías en una leñera que su padre le acondicionó como cuarto oscuro. Estudió Química en la Universidad de Washington (Seattle), por ser en aquel momento lo más cercano que podía estudiar relacionado con la fotografía, y contó siempre con el apoyo incondicional de su padre, de hecho, fue la única de sus diez hermanos que tuvo estudios superiores.Autorretrato, Imogen Cunningham (1906)En 1906 compró su primera cámara con la que realizó diversas fotografías en el campus de su Universidad. Una de las imágenes más importantes de esa época fue un provocador y rompedor autorretrato (no olvidemos que estamos hablando de principios del siglo XX) totalmente desnuda y tumbada en la hierba.Clare y semillas flotantes, Imogen Cunningham (1910)Aprendió sus primeras técnicas fotográficas en el estudio de Edward S. Curtis, donde estuvo trabajando antes de irse a Dresde (Alemania) a completar sus estudios. Allí comenzaría su época más experimental y el desarrollo de un estilo propio, al fundar junto a Ansel Adams o Edward Weston el grupo f/64 cercano a la “nueva objetividad”.Gemelos con espejo, Imogen Cunningham (1923)En 1917 se casó con el grabador Roi Partridge, con quien tendría tres hijos (Gryffid y los gemelos Rondal y Padraic). Los cuatro serían un motivo constante de inspiración y son realmente interesantes los retratos familiares que pueden verse al final de la exposición, que muestran la faceta más íntima de la fotógrafa, pero que no por ello dejan de ser experimentales y siguen mostrando su gran personalidad. Man Ray versión de Man Ray, Imogen Cunningham (1960)Una vez consagrada en el mundo de la fotografía, comenzó a retratar a personajes destacados de la época: artistas, bailarines, escritores o músicos, entre los que podemos ver el original e interesantísimo retrato a Man Ray que aplica las innovaciones estéticas introducidas por él, así como retratos a Cary Grant, Frida Kahlo o Lisette Model.Cama deshecha, Imogen Cunningham (1957)En 1975, ya consagrada como una de las fotógrafas norteamericanas más influyentes, fundó el Imogen Cunningham Trust (donde podéis ver más imágenes suyas), una institución privada dedicada a catalogar, investigar y preservar sus archivos fotográficos. La mayoría de las imágenes que pueden verse en la muestra pertenecen a este fondo, así como a varios museos como el Seattle Art Museum o la George Eastman House. Martha Graham 2, Imogen Cunningham (1931)La muestra se estructura en función de las distintas temáticas que tocó la fotógrafa. Se abre con los Retratos, una serie que continuó a lo largo de toda su vida, retratando tanto a personajes públicos como a su propia familia. De hecho, su último proyecto, emprendido con 92 años, La vida después de los noventa, consistió en retratar a personas mayores de 90 años, una serie que quedó inacabada al morir la artista en 1976 a los 93 años de edad.Flor de Magnolia, Imogen Cunningham (1925)Por lo que cuento, está claro que la muestra me ha entusiasmado, salvo la sección que viene a continuación dedicada a Flores, paisajes, bodegones.Cinco huevos, Imogen Cunningham (1951)Es quizá la parte que menos me ha gustado de la exposición sin quitarle mérito, ya que esos primeros planos de flores me parecen totalmente arriesgados y provocativos, al tener un fuerte contenido sexual del que, sin embargo, carecen sus desnudos, mucho más sensuales que sexuales.John Bovington 2, Imogen Cunningham (1929) El cuerpo y  la danza presenta los desnudos que fotografió y que para la época eran totalmente provocadores, especialmente los masculinos. Todos ellos, sin embargo, están hechos con mucho gusto, llenos de belleza y sensualidad, podría decirse que esos cuerpos forman parte del paisaje y de la naturaleza, que son ellos mismos naturaleza.Tres bailarinas, Mills College, Imogen Cunningham (1929)Además, son icónicas sus fotografías dedicadas a bailarines, donde la belleza y eslasticidad del cuerpo humano cobran su máxima expresión.Vendedor de periódicos, Imogen Cunningham (1939)Vida y arquitectura urbanas nos presenta fotografías de calle inspiradas por la fotógrafa Lisette Model a la que conoció en 1946.Mi padre a los 90, Imogen Cunningham (1936)Por último. y como comentaba antes, la parte final de la exposición está reservada a los retratos familiares, tanto de sus padres como de su marido y tres hijos, así como de las fotos que su marido le hizo a ella en un ambiente más relajado y familiar.Dream walking, Imogen Cunningham (1968)Además de la belleza en sí de las imágenes quiero destacar de nuevo la originalidad, innovación y especialmente el arrojo a la hora de hacer fotografías adelantadas a su tiempo, muchas veces arriesgadas y poco correctas para la época.Desnudo, Imogen Cunningham (1939)La muestra puede verse hasta el 20 de enero de 2013 en la Sala Azca (avenida General Perón, 40), la entrada es gratuita y puede visitarse los lunes de 14 a 21 horas; de martes a sábado de 10 a 21 horas y los domingos y festivos de 12 a 20 horas.Otro brazo, Imogen Cunningham (1973)Toda una innovadora y una oportunidad única de ver estas fotografías, si podéis acercaros, no os la perdáis. ¡Feliz fin de semana!

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