'La cena' de Herman Koch

Título: La cena (Het Diner)Autor: Herman KochTraducción: Marta Arguilé BernalEditorial: Salamandra (enero 2012)Año de publicación: 2009Páginas: 288Precio:  8,50 eurosLlevaba tiempo queriendo leer este libro y la verdad es que me ha sorprendido, porque no era lo que esperaba, porque tanto los personajes como lo que sucede en ella parecen una cosa y luego son otra. Aún así, aunque me ha gustado, la he devorado y la he comentado hasta la saciedad, ha habido dos detalles que han hecho que no fuera tan redonda como esperaba. El primero, un final algo predecible que se ve venir de lejos (aunque mi chico que la leyó primero me dijo que no se lo esperaba en absoluto y que tuvo incluso que volver atrás porque no se lo creía, así que igual es cosa mía) y en segundo lugar, el extremismo de cierto personaje principal que termina justificando las malas acciones de otro de los personajes. A pesar de esos dos “peros” y de alguno más que os comentaré más adelante, se trata de una novela muy recomendable, de las que se leen casi de una sentada, con un estilo ágil y muy fluido, muy cinematográfico en ocasiones (no es difícil imaginar su adaptación al cine o al teatro), plagado de diálogos y de giros que nos mantienen ávidos de saber más y más.La cena nos sitúa en un lujosísimo restaurante de Ámsterdam, de esos en los que los enormes platos muestran más blanco que comida, y por los que te sacan un ojo de la cara. Allí se reunen dos parejas muy diferentes entre sí que tienen que abordar una peliaguda situación: sus hijos adolescentes Michel y Rick han hecho algo terrible, muy difícil de justificar, y es el momento de decidir qué hacer con ellos. Por un lado, el instinto de protección de los padres, de otro, el deber y la moral ¿Qué hacer? ¿Encubrir a un hijo aún a expensas de que ese mal comportamiento no sea castigado de ningún modo? ¿O permitir que la justicia haga su función y acaben en la cárcel? Hasta aquí, tan solo la superficie de lo que plantea la novela, ya que uno de los grandes puntos fuertes de ella es que invita a un extenso debate. Desde la responsabilidad de los padres hacia los hijos, las relaciones mal entendidas de “colegueo” que establecen muchos progenitores, la falta de disciplina, castigo o autoridad, el tratar a los niños como iguales e incluso el temor a decirles algo que pueda molestarles. Todo un catálogo de cómo son algunas relaciones padres-hijos hoy en día y que llevan a extremos como la violencia escolar, ejercida tanto por los hijos como por los padres que agreden a unos profesores a los que se les ha despojado de toda autoridad, o la incapacidad de algunos jóvenes para tener límites, saber lo que está bien o mal y actuar en consecuencia.Antes de leer el libro pensaba que se encontraba en la línea de Un dios salvaje de Roman Polanski de la que hablé aquí, pero, una vez leído he visto que no tiene absolutamente nada que ver, ya que aquí el tono no es en absoluto humorístico y el tema se trata de una manera muy diferente. Además de las muchas reflexiones que el libro propone sobre la educación, la novela nos va presentando a esos padres a través de los ojos de uno de ellos, así que la realidad resultará un tanto distorsionada en función de lo que este piensa de los demás. Iremos de este modo descubriendo poco a poco quienes son, quién se esconde realmente detrás de esos matrimonios de clase media-alta que parecen haber perdido los valores esenciales para la convivencia. Por otro lado, la estructura de la novela, gracias al escenario en que se desarrolla (un restaurante de lujo) es de lo más original, dividiendo los capítulos en función de los distintos platos que van tomando (aperitivo, entrantes, segundo, postres, digestivo y propina), presentándonos cada uno de los platos que van pidiendo los protagonistas, y haciendo así una sutil crítica a esa clase pudiente que va a restaurantes carísimos en los que hay que reservar con meses de antelación y de los que se sale con más hambre de la que se tenía antes de entrar.El libro es muy entretenido, como digo, tiene un estilo muy visual y ágil, con lo que su lectura es muy amena, algo a lo que ayuda el hecho de que la información se nos da con cuentagotas, con lo que queremos seguir leyendo para saber qué fue eso tan terrible que hicieron los chicos y cómo van a actuar finalmente sus padres. También ayuda el hecho de que se den varios giros que hacen que cambiemos nuestra percepción sobre los personajes, ya que, al final, ni los malos son tan malos, ni los buenos tan buenos, e incluso hay malos que son aún peores de lo que pudiéramos imaginar. El libro invita a la reflexión sobre una sociedad que ya no sabe o no quiere ocuparse de la educación de los hijos, que se recrea en el gasto y el despilfarro por sí mismo, en regodearse en su posición social-dinero-cultura-estatus. Sin embargo, creo que podría haberse sacado más partido al tema, el autor se saca de la manga unos cuantos recursos muy efectistas, que llaman la atención, que propician ese giro en la percepción que teníamos de los personajes, pero que diluyen la verdadera cuestión: ¿en qué se está fallando en la educación de los jóvenes? No puedo contar mucho más sin destripar el argumento, sin duda, lo más jugoso del libro, ir descubriendo poco a poco la trama por nosotros mismos. Sin embargo, sí puedo apuntar que quizá con unos padres y una situación más normales, hubiese sido un libro más redondo. A pesar de que no se trate de una obra maestra y que mi valoración de la novela sea menor que las expectativas que tenía sobre ella antes de leerla, es un libro que vale la pena leer y recomendar, que da que pensar, que entretiene y que sabe jugar con el lector, bazas las tres más que suficientes para que haya sido una lectura satisfactoria.Herman KochEl escritor holandés Herman Koch (1953) escribe además columnas periodísticas y trabaja como actor en televisión. Publicó por primera vez en 1985 con la colección de relatos De voorbijganger. Fue su novela La cena la que le hizo saltar a la fama, tomando curiosamente como punto de partida unos hechos reales que sucedieron en Barcelona. La novela fue escogida Libro del Año 2009 y fue galardonado con el Premio del Público,  pasando a ser un superventas al superar los 340.000 ejemplares vendidos. Acaba de publicar una nueva novela, Casa de verano con piscina, que de momento ha recibido buenas críticas tanto de público como de crítica.** He aprovechado el hecho de haber estado en Holanda hace unos años para ilustrar esta entrada con fotografías propias que hice de los canales de Ámsterdam. Un país y una ciudad que si no conocéis os animo a que lo hagáis ya que tienen muchísimo para ver y son una preciosidad. 

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