Recordando a Martine Franck a través de sus fotografías: mucho más que la viuda de Cartier-Bresson

Martine Franck. Francia, Clamart. Biblioteca para niños (1965)El pasado miércoles 15 de agosto fallecía en París la fotógrafa belga Martine Frank a los 74 años de edad tras una enfermedad. Martine Franck. India, estado de Orissa, ciudad de Puri (1980)Franck fue miembro desde 1983 de la prestigiosa agencia Magnum, y viuda del Henri Cartier-Bresson, uno de mis fotógrafos favoritos. Martine Franck. Francia, Provenza, Ciudad de Le Brusc. Piscina diseñada por Alain Capeilleres (1976)Las fotografías de Martine Franck están llenas de personalidad y son de una belleza admirable, no quería dejar pasar la oportunidad de mostraros algunas de mis favoritas y rendir homenaje de este modo a esta extraordinaria fotógrafa. Martine Franck. Irlanda, Donegal. Tory Island (1995) Aunque si os quedáis con ganas de más, podéis echar un vistazo al catálogo de la agencia Magnum aquí.Martine Franck. Francia, región de Normandía (1973) Martine Frank nació en 1938 en la ciudad belga de Anvers y pasó su infancia en Estados Unidos e Inglaterra. Estudió Historia del Arte en Madrid y continuó sus estudios en París, en la Escuela del Louvre.Martine Franck. Nepal, Bodnath. Tulku Khentrul Lodro Rabsel (de 12 años) con su tutor Lhagyel (1996) Las imágenes tomadas por Martine contienen en muchos casos un gran exotismo, ya que viajó por todo el mundo, tomando imágenes de todos los rincones del mismo: China, Japón, Nepal, Europa, Estados Unidos, India, etc…Martine Franck. Paris, Olympia, Mick Jagger y The Rolling Stones (1975) Se inició en 1963 en la fotografía, trabajando para algunas de las publicaciones más prestigiosas del mundo, y realizando retratos de artistas como Miquel Barceló, Marc Chagall, Fernando Botero o incluso los Rolling Stones.Martine Franck. Irlanda, Dublín. Cementerio de coches robados (1993)Se casó con el célebre fotógrafo Henri Cartier-Bresson en 1970, y a su muerte en 2004 dirigió la Fundación Cartier-Bresson, de la que era presidenta, para proteger y difundir el legado de su marido, junto a la hija de ambos, Mélanie. Martine Franck. Henri Cartier-Bresson y Mélanie, Alpes, Provenza, Francia (1973) Algunas de las instantáneas más bellas que podemos contemplar de Martine Franck fueron tomadas por su marido, quien a través de esas fotografías transmitió todo el amor y sensualidad que le provocaba su mujer. Una de las fotografías más célebres de Cartier-Bresson es la que tomó de las piernas de su mujer mientras esta leía, y que os muestro a continuación.Henri Cartier-Bresson. Las piernas de Martine (1967)Igualmente, las instantáneas que Martine captó de Henri plasman ese cariño y complicidad existente entre la pareja y que muestran claramente por qué ambos fueron unos extraordinarios fotógrafos: no sólo por la belleza y la calidad de sus imágenes, sino por toda la carga emotiva que transmiten y por todo lo que cuentan sin palabras.Martine Franck. Retrato de Henri Cartier-Bresson (1996) Una pareja de fotógrafos excepcionales que se han ido ya, pero de los que nos quedarán siempre sus imágenes llenas de magia. Por último os dejo una fotografía de la pareja tomada por otro fotógrafo excepcional, André Kertesz, del que os enseñé imágenes en esta entrada gracias a una muestra que pude visitar. André Kertesz. Martine Franck y Henri Cartier-Bresson fotografiados por Kertesz con la cámara de Martine (1980)Pensaba que se me había acabado por completo el verano, pero parece que no. Mañana nos vamos de nuevo a la playa, esta vez a la provincia de Tarragona y sólo hasta el domingo, pero no os imagináis las ganas con las que voy a coger la playa ya que pensaba que ya no iba a ver el  mar hasta el año que viene, con lo que me gusta… pienso darme mil y un chapuzones y aprovechar al máximo porque estos si que van a ser ya definitivamente los últimos días de veraneo. Así que me llevo a Proust conmigo, En busca del tiempo perdido está siendo una lectura algo densa pero que estoy disfrutando muchísimo, apenas avanzo más allá de tres a cuatro páginas al día, pero vale la pena de verdad. Y como la playa es para descansar me llevo otro más ligerito para intercalar: La nieta del señor Linh de Philippe Claudel que Vero en su blog La entropía de Vero me ha recordado a raíz de la reseña de otro de los libros del autor. Me voy a hacer la maleta… ¡Feliz fin de semana!

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