87. Dzierga się….

Nawet sporo się dzierga :)Powstaje czarny komin Zrobiłam też Młodej szalik do czapki. Powstała też druga kapucynka, dużo większa od poprzedniej, ale chwilowo zdjęć nie mam.Zaczełąm też z zielonej butelkowej wełenki (mieszanka) zwykłą prostą bluzeczkę z krótkim rękawem.Na razie jest tyle:Oczywiście, żadne zdjęcie nie przedstawia rzeczywistego koloru.Zaczęłam też dla mojej chrześnicy amarantowy sweterek, ale trochę mnie zastopował rozmiar – muszę dopytać, jakie wymiary ma moja prawie 6-latka 🙂

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'El informe de Brodeck' de Philippe Claudel

Título: El informe de Brodeck (Le rapport de Brodeck)Autor: Philippe ClaudelTraducción: José Antonio Soriano MarcoEditorial: Salamandra (octubre 2008)Año de publicación: 2007Páginas: 288Precio: 17 eurosHe visto a los hombres en acción cuando saben que no están solos, que pueden diluirse, disimularse en una masa que los engloba y supera, una masa formada por miles de rostros como los suyos. Se alegará que la responsabilidad es de quien los arrastra, los azuza, los hace bailar como una serpiente alrededor de un bastón, y que las muchedumbres no son conscientes de sus actos, su dirección, ni su futuro. Es mentira. Lo cierto es que la muchedumbre en sí es un monstruo, un enorme cuerpo que se engendra a sí mismo, compuesto de miles de otros cuerpos pensantes.Hace poco conocí la prosa de Philippe Claudel gracias a su novela La nieta del señor Lihn, de la que podéis leer aquí la reseña, un libro que me gustó tanto, no tan solo por la temática, sino especialmente por la manera tan personal y cuidada de escribir de su autor, que no he tardado prácticamente nada en repetir con él. El informe de Brodeck es el segundo libro que leo del autor y, aunque muy diferente al primero, tiene algunas coincidencias que, además, fueron las que me engancharon a su prosa: la sencillez y las frases breves que, sin embargo, esconden mucho más de lo que parecen querer decir en un primer momento, ese doble nivel de lectura que presenta una historia en la superficie con mucho más fondo si profundizamos, un aire de fábula y de indefinición que impregna todo el relato y que logra la impresión de que los hechos podrían haber sucedido en cualquier lugar y en cualquier tiempo, y una historia muy dura y triste con un final que sorprende y conmueve.Deportaciones masivas de judíosLa acción nos sitúa en un pequeño pueblecito aislado en medio de las montañas, no se especifica dónde se encuentra, pero por los datos que nos va aportando el autor podemos intuir que se trata de algún país con frontera con Alemania (lo más seguro es que se trate de Austria) inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Todos los hombres han participado en el asesinato del único extranjero del pueblo, del que ni siquiera conocen su nombre ni qué hace allí, y al que llaman Der Anderer (que significa “el otro” en alemán). Todos, menos Brodeck, al que se le encarga escribir un informe de lo sucedido para que quienes tengan que juzgarles puedan “comprender y perdonar”. De este modo, Brodeck va elaborando un informe a través de distintas entrevistas con habitantes del pueblo y de sus propios recuerdos, a la vez que escribe un informe muy personal, solo para él, que nadie debe saber que existe. En este segundo escrito nos cuenta quién es él, cómo escapó siendo niño de una guerra gracias a una anciana que le recogió, cómo conoció a su mujer y nació su pequeña hija Poupchette, a quien adora, y cómo durante la guerra fue deportado a un campo de concentración.Recibimiento de las tropas nazis en Viena (1938)Brodeck nos habla de él, de su historia, pero a través de esta nos habla del pueblo y sus habitantes, de su comportamiento antes, durante y después de la guerra. Y más aún, nos habla del comportamiento que tuvo toda la población durante la II Guerra Mundial, ya que la historia de este pequeño pueblo de montaña es extrapolable a toda Alemania, Austria y los países colaboracionistas. Una vez más, lo mejor de la novela es cómo está escrita, lo que podría haber sido una historia más sobre la II Guerra Mundial, las deportaciones de judíos y los campos de concentración, cobra un nuevo matiz gracias a la maestría de Claudel con las palabras. Por un lado, el hecho de que no especifique nombres de ciudades o países, que no llame a los campos de concentración como tales (simplemente “el campo”), ni diga claramente que Brodeck es judío (aunque es fácil intuirlo), ni que quienes invaden el pueblo sean nazis sino personas que hablaban la misma lengua que los habitantes del pueblo (por lo tanto, en principio, personas iguales a ellos), crea un aura que consigue extrapolar la historia a cualquier conflicto de los muchos que ha vivido Europa o incluso otros países del mundo, a las matanzas y exterminios, a las barbaries cometidas no solo por los ejércitos, sino principalmente por la gente de a pie que consiente y en muchos casos participa en esas masacres. Por otro, la forma de contar la historia nos recuerda muchas veces a una fábula, aunque una fábula envenenada ya que el mensaje, el fondo de todo, ni tiene finales felices, ni enseñanzas morales justas. Por un lado tenemos a los personajes buenos encarnados principalmente en figuras femeninas: la anciana bondadosa que recogió a Brodeck de niño, su esposa extremadamente bella y buena y su hija preciosa y el centro de su vida; por otro tenemos al extranjero, al Anderer que nadie sabe de dónde ha venido y que resulta un enigma para todos; y los personajes malos, muchos de los habitantes del pueblo que son comparados con animales o descritos a través de olores fétidos para mostrar su podredumbre interna y moral.Humillaciones públicas a ciudadanos judíosSi hay un tema central en la novela es el de la responsabilidad, tal y como puede verse en el párrafo que he extraído de la novela y que he insertado al principio de esta reseña. Es algo ya habitual desentenderse de la responsabilidad individual cuando se producen conflictos bélicos o matanzas, alegar que se seguían ordenes, que se sentía miedo o que, simplemente, no se podía hacer nada. La historia demuestra una y otra vez que el grado de responsabilidad de la población en estos casos es siempre mucho mayor de lo que se admite posteriormente y que, no solamente se seguían órdenes, sino que muchas veces eran los propios vecinos los que comenzaban un linchamiento o una persecución contra ciertas personas o colectivos. El poder de la masa como ente destructor, la posibilidad de esconderse en el anonimato de esa misma masa que aprovechan muchos en momentos convulsos, es una constante en la historia. La novela tiene muchísimos matices y, aún así, su lectura es sencilla y fluida, gracias a la prosa ligera y concisa de Claudel, a los diálogos dinámicos que retratan a los personajes y a la historia que nos atrapa desde un principio y que va soltando pequeñas pistas hasta el mismo final de la novela, donde hacemos un descubrimiento desolador en el último momento. Philippe ClaudelEl informe de Brodeck, como veo que es una constante en la obra de Philippe Claudel, es una novela que muestra la oscuridad del ser humano, el miedo al que es diferente, al que puede recordarnos la oscuridad que vive en nosotros. La misma novela es oscura, con un tono pesimista que no cree en la redención del ser humano, sino en la condena de que una y otra vez se repitan las mismas atrocidades, y por desgracia, la historia se encarga de demostrarnos que es así, que una y otra vez los seres humanos se matan por nada, que poblaciones enteras se levantan contra sus vecinos, que personas que parecían tener una vida plena y pacífica son capaces de las mayores atrocidades. Philippe Claudel (Nancy, 1962) ha recibido numerosos galardones por sus obras. En este caso concreto, El informe de Brodeck recibió el premio Goncourt des Lycéens 2007, un galardón organizado por el Ministerio de Educación Nacional, que otorgan los estudiantes de los liceos franceses, votando la que consideran la mejor obra de una selección que hace previamente la Academia Goncourt. Después de haber conocido a Philippe Claudel no puedo dejar de desear leer toda su obra traducida al español, de la que me queda una única novela, Almas grises, que espero leer pronto. Si aún no conocéis a este autor, os lo recomiendo y mucho, es de esos extraños casos hoy en día, en los que se unen historias con un gran fondo que nos dejan pensativos durante días, a una magnífica prosa y una lectura sencilla y ágil, tanto, que las hojas parecen casi deslizarse entre nuestras manos sin darnos ni cuenta, pero la historia, la novela en sí, no se olvida fácilmente.

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'El camino del tabaco' de Erskine Caldwell

Título: El camino del tabaco (Tobacco Road)Autor: Erskine CaldwellTraducción: Horacio Vázquez-RialEditorial: Navona (mayo 2008)Año de publicación: 1932Páginas: 200Precio: 12,50 euros”No tiene sentido que traten de cosechar algodón; nunca ganarán dinero y ni siquiera les bastará para vivir, y si recogen un poco de algodón, seguro que vendrá alguno a sacárselo con engaños. Creo que el Señor no quiere que se recojan cosechas como antes porque, si no, ayudaría más a los pobres. Podría hacer que los ricos prestaran su dinero y dejaran de tenerlo tan guardado. Por más que lo pienso, no entiendo cómo hicieron para conseguir todo el dinero, y me parece que debería estar repartido entre todos.”Uno de mis autores favoritos, y quien sin duda alguna consiguió retratar con más acierto la terrible época de la Gran Depresión en EEUU, es John Steinbeck, pero no es el único. Un buen puñado de escritores estadounidenses tomó este periodo histórico que les tocó vivir como motivo de inspiración y de ahí surgieron algunas de las novelas más notables del siglo XX. Uno de ellos es Erskine Caldwell, un autor al que tenía muchísimas ganas de conocer, y con quien me estreno con esta novela: El camino del tabaco. Muy diferente en tono e intención a Steinbeck, podríamos decir que Caldwell fue un cronista de su época, a modo de espejo, nos muestra la realidad de esos seres que viven en la más absoluta de las miserias, degradados a todos los niveles, físicos y especialmente morales, sin juzgar, sin tratar de ser un intermediario entre nosotros y los personajes, tan sólo mostrando en toda su crudeza esa vida. Por ello, si los personajes son racistas, soeces o brutales, lo son, y no se trata de edulcorar de ninguna de las maneras.Cola del pan durante la inundación de Lousville, Kentucky (1937). Margaret Bourke-WhiteEn El camino del tabaco el autor nos sitúa en los campos de algodón de Augusta (Georgia), donde la gente que malvive allí trata de salir adelante como puede, hundidos en la miseria, después de que el algodón haya dejado de cultivarse y muchos de los campesinos se hayan marchado a las ciudades a trabajar en las hilanderías. Uno de los que se resisten a dejar el campo que perteneció a sus antepasados y que supone toda su vida es Jeeter Lester, pobre y arruinado, vive junto a su mujer Ada, con quien ha tenido 17 hijos de los que tan sólo dos, Dude y Ellie May siguen viviendo con ellos, además de la abuela, ignorada por todos, quienes desean abiertamente que muera cuanto antes para tener una boca menos que alimentar. No lejos de allí vive la menor de sus hijas, la pequeña Pearl de 12 años, casada por obligación con un vecino, Lov, a quien rechaza continuamente. Tormenta aproximándose (1954). Margaret Bourke-WhiteSe trata de un retrato de personajes sórdidos, acabados, sin futuro ni esperanzas de ningún tipo, su día a día, viendo cómo todo se desmorona a su alrededor sin que puedan ni quieran hacer nada por evitarlo. Es curioso cómo de un mismo tema pueden salir variantes tan diferentes, ya que si bien Steinbeck nos muestra la miseria de sus personajes, lo hace siempre con un gran cariño hacia ellos, arropándolos y presentándonoslos con su cara más amable, tratando de que empaticemos con ellos y sintamos piedad por una situación injusta que ellos no han pedido vivir. Por su parte, Caldwell hace el trabajo de un observador imparcial, desde su voz en tercera persona nos cuenta qué hacen los personajes, pero no los juzga ni los acicala para nosotros, deja que sean ellos mismos quienes se definan y se expresen con sus propias palabras y con sus actos. Caldwell no quiere suavizar una realidad, la presenta tal y como es, y es por ello que la novela está llena de momentos duros y de un realismo extremo, y es por ello por lo que nos es difícil simpatizar con esos personajes, aunque por otra parte, es inevitable no sentir piedad por ellos.Joven granjero dirigiendo a sus caballos (1939). Margaret Bourke-WhiteLos personajes hablan con toda la rudeza que se espera de ellos, unos seres incultos, olvidados en esos campos que nunca más volverán a cultivarse, viviendo en el pasado, deseando que este regrese y que regrese también el esplendor de los campos algodoneros y la buena vida que llevaron sus antepasados, sin tener que huir a la ciudad, donde Jeeter tiene claro que no está su sitio. Como digo, son los personajes los que se expresan y se retratan, quienes muestran que no hay mañana y que ni siquiera lo esperan ya. La prosa fluida, de frases sencillas y breves, y con abundancia de diálogo, ayudan a que la acción se deslice ante nuestros ojos como si realmente pudiéramos ver a estos personajes. La trama en sí, es lo de menos: una disputa por un saco de nabos, las quejas de Lov porque la pequeña Pearl no quiera acostarse con él y cumplir así sus deberes de esposa, la búsqueda diaria de algo que echarse a la boca, la visita de una predicadora… son meras excusas para meternos de lleno en el mundo de estos personajes desarraigados, sin nada que ofrecerle al mundo, un mundo que tampoco está dispuesto a darles nada a ellos. En 1941, Tom Ford dirigió una película basada en la novela, aunque por los fragmentos que he podido ver me ha dado la impresión de que le dio un tono un poco más liviano a la historia, introduciendo incluso algunas escenas de humor, algo que está totalmente ausente en la novela, donde el tono es más bien desolador. Esta es una de esas novelas y autores que creo que hay que leer si o si, un clásico de las letras que no podéis perderos. En mi caso va a ser de esos autores a los que vuelva una y otra vez hasta haber devorado toda su obra, así que seguiréis viéndole a menudo por aquí.Erskine Caldwell y Margaret Bourke-White en RusiaErskine Caldwell (Coweta County, Georgia 1903 – Paradise Valley, Arizona 1987), nació en Georgia, aunque pasó su infancia trasladándose de un punto a otro del sur de los EEUU debido al trabajo de su padre, ministro de la Iglesia Presbiteriana. Su vida fue de lo más intensa y ajetreada, aunque fue a la Universidad no llegó a graduarse, y realizó los trabajos más dispares que podáis imaginar, desde jugador profesional de fútbol americano, hasta diversos oficios como jornalero en los campos de algodón, que le hicieron simpatizar muy pronto con el movimiento obrero. Publicó sus primeras novelas a principios de los años 30, consagrándose con El camino del tabaco (1932) y La pequeña hacienda de Dios (1933), no sin pasar algunos apuros por culpa de la censura y la sociedad bienpensante de la época. Su primera novela, Bastardo (1929) fue prohibida de inmediato únicamente por sus título; con la publicación de La pequeña hacienda de Dios, la Sociedad Literaria de Nueva York consiguió que Caldwell fuera arrestado y que se secuestraran las copias de su obra durante una firma de libros en Nueva York, aunque el autor fue posteriormente exculpado durante el juicio que se celebró. Estos incidentes no parecieron afectar a su obra, más bien al contrario, ya que de La pequeña hacienda de Dios se vendieron 10 millones de ejemplares, 2 millones más que de la popular Lo que el viento se llevó. En los años 30 Caldwell y su mujer, la genial fotógrafa Margaret Bourke-White (de quien he aprovechado sus magníficas fotografías para ilustrar la entrada) regentaron una librería en Maine, y posteriormente, durante la II Guerra Mundial obtuvieron un visado de la URSS para viajar a Ucrania y trabajar él como corresponsal de guerra, y ella fotografiando cuanto veía. A su regreso a EEUU y tras separarse de su mujer, Caldwell se instaló en San Francisco, y aprovechó sus últimos años de vida dedicando seis meses cada año para viajar por el mundo y tomar notas en multitud de cuadernos. Erskine Caldwell, fumador empedernido, murió a causa de un enfisema y cáncer de pulmón a los 83 años.

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86. Golfiak już skończony.

Skończyłam szary komin. Nawet fajnie wyszedł. Będę robić następny, tylko muszę zastanowić się nad kolorem.I “terenowe” zdjęcia czapki:Jesień już….niestety.

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85. Capucine.

Czapkę skończyłam 🙂  i to byłoby na tyle z moich sukcesów. Jakieś choróbsko zaczyna mnie rozkładać. Nie mam siły na nic. Zdjęcia oczywiście “wieczorowe”. Może jutro uda się zrobić jakieś w plenerze. O ile pogoda dopisze. Mogłaby być ciut większa, ale jak na wieczorne robienie bez mierzenia – to  uważam, że jest całkiem dobrze :)Jeśli chodzi o grubość, to mimo, że włóczka puchata, czapka jest dość cienka. Taka na teraz. Na zimę trzeba będzie zrobić nową…Wzór to oczywiście capucine.

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