Imágenes de Madrid

|© AloneHoy no os traigo ninguna exposición, aunque normalmente es lo que toca muchos viernes, sino que, con mucha vergüenza aún, quiero enseñaros mis primeras fotos con mi nueva cámara Réflex Canon 550D. Yellow DayEste domingo, 4 de marzo, fue mi cumpleaños, y aunque la cámara ha sido el regalazo que me han hecho mis padres, la tenía ya en mis manos desde hace poco menos de mes, tiempo que he aprovechado para sacar algunas imágenes e ir aprendiendo a manejarla. Travels with CharleyEs una auténtica maravilla. Comparada con mi pequeña compacta Panasonic esto es todo un mundo. ConacheEso sí, ahora me queda todo por aprender, y cuanto más estudio y avanzo, más me doy cuenta de lo muchísimo que me queda aún, pero quería enseñaros las imágenes que más me han gustado, compartir con vosotros esta pasión que he sentido siempre por la fotografía y que intento sacar ahora adelante. YesterdayPara mí, una imagen es una historia, eso es lo que busco, contar una historia con cada fotografía. De momento me apoyo mucho en cosas que he visto, en los clásicos de la fotografía, pero espero poco a poco ir consiguiendo mi propio estilo. Behind the wallsMadrid es además para mí una fuente inagotable de imágenes, una ciudad que adoro, con rincones únicos, y siempre inexplorada: por mucho que la patees siempre descubres algo nuevo.Sunday MorningEspero que no seáis muy duros conmigo, aunque por supuesto, quiero opiniones y consejos a raudales, para eso os las muestro, para que me ayudéis a mejorar y a aprender. Espero que os gusten, y poder enseñaros pronto imágenes mucho mejores. Inside the storyPor cierto, en los nombres de las fotos hay una alusión al título de un maravilloso libro de Steinbeck, uno de mis autores favoritos ¿sabéis cuál es?. SweetSi sentís curiosidad por ver más imágenes, o queréis ver estas con mayor calidad, podéis ir a mi página de Flickr.Fairy Tales¡Feliz Fin de Semana!

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'En lugar seguro' de Wallace Stegner

Título: En lugar seguro (Crossing to Safety)Autor: Wallace StegnerEditorial: Libros del Asteroide (2008)Año publicación: 1987Páginas: 392Precio: 21,95 eurosNuestras discusiones más acaloradas eran siempre sobre cómo podríamos contribuir. No nos preocupaban las recompensas. Éramos jóvenes y serios[…] Más allá de un mínimo básico, el dinero no era un objetivo que respetásemos. Algunos sospechábamos que el dinero ni siquiera era muy bueno para las personas […] Pero todos teníamos la esperanza de, en la medida en que nuestras capacidades nos lo permitieran, definir e ilustrar la vida digna de vivirse. […] Dejar una huella en el mundo. En vez de eso, el mundo ha dejado huellas en nosotros. Nos hemos hecho mayores. La vida nos ha escarmentado tanto que ahora esperamos quietos a la muerte. (El lugar seguro)Hay libros llenos de acción, en los que se suceden los acontecimientos, los giros, las sorpresas. Hay asesinatos, grandes dramas, situaciones intensas. Si es eso lo que buscáis, no os acerquéis a En lugar seguro de Wallace Stegner. Este pertenece a esa otra clase de libros, reflejo de la vida misma, un transcurrir sereno, con sus altibajos, pero sin grandes sobresaltos. Si tuviera que destacar la mayor virtud de esta novela sería la de ser lo más fiel a la vida de una persona que he leído nunca. En lugar seguro es la vida de dos parejas de amigos, los Lang por un lado (Charity y Sid) y los Morgan (Sally y Larry) por otro, y su larga amistad desde sus comienzos: ellos como profesores de Literatura en la Universidad de Wisconsin en plena Gran Depresión, y ellas embarazadas de su segundo y primer hijo respectivamente, hasta la actualidad, 34 años más tarde. La historia nos la cuenta Larry, quien va recordando los años pasados junto a sus amigos, los malos momentos, los buenos, las ilusiones y esperanzas, los primeros logros… Las dos parejas se reencuentran en la casa de veranero de los Lang en Vermont, un paraje idílico, lejos de la civilización, en un fin de semana que será el último que pasen los cuatro juntos.Uno de los maravillosos bosques de Vermont donde podría encontrarse la casa de veraneo de los LangLa novela transcurre a un ritmo sosegado y algo nostálgico, ya que es el propio Larry quien nos cuenta desde la edad madura sus recuerdos de juventud, con mucha añoranza y cariño hacia esos tiempos pasados. Esos momentos que no se sabían disfrutar al cien por cien, y que solo se disfrutan de verdad cuando ya han pasado. Esas grandes decepciones que con los años se relativizan y se ve que no eran para tanto, esos grandes momentos de alegría, incluso las desgracias con el tiempo llegan a atemperarse. Se nota mucho que se trata de la última novela que escribió Stegner cuando era ya anciano (con 84 años) por esa sabiduría que da  la edad, y que narra muchas vivencias personales. Él también fue profesor de Literatura en la Universidad de Wisconsin, y su gran amor por la naturaleza se ve reflejado en preciosos pasajes descriptivos de los inmensos bosques del estado de Vermont. Ese tono nostálgico, aunque no triste, sino más bien de cariño. incluso un tanto paternalista hacia uno mismo por no haber sabido disfrutar en su momento de la juventud y de los buenos momentos, siempre preocupados por algo, por el trabajo, por la falta de trabajo, por la llegada de hijos, por la casa, por la familia, por los amigos… Con el tiempo todas esas angustias se ven como lo que son, el día a día, la cotidianeidad de una vida humana, aunque cuando se viven sea imposible verlas de ese modo. Otra cosa que me ha gustado especialmente es la manera de escribir de Stegner, sus descripciones de la naturaleza son tan vivas que realmente nos mete entre los bosques de Vermont, nos hace sentir y respirar junto a sus personjes en el ambiente académico de Madison y viajamos con ellos a una Florencia mágica (con una escena realmente llena de magia, temprano por la mañana, contemplada por Larry y Sally desde el balcón de su cuarto), mucho más para ellos, americanos cultos y soñadores que ven en este viaje un retorno al germen de toda la cultura occidental. Parece que cuando leemos literatura norteamericana todo es Nueva York o California, y en ese sentido, me ha gustado mucho poder conocer otros dos estados nuevos: Vermont y Wisconsin, especialmente el primero con sus inmensos espacios naturales.Universidad de WisconsinEl libro es ante todo un relato vital, cómo uno trata de salir adelante, de luchar por sus sueños, aunque lo más habitual es que estos se vayan rompiendo o transformando por el camino. Un ensalzamiento de la amistad, en este caso, de largo recorrido. Y esencialmente, se trata de un relato que si bien nos sitúa en varios contextos históricos interesantes, como la Gran Depresión, la Guerra Civil española, la llegada al poder de Hitler y Stalin, la II Guerra Mundial… se tratan solo de eso, de contextos, ya que lo importante son los cuatro personajes, cada uno con su personalidad y anhelos, y cada pareja con su propia personalidad de dos. Además, al tratarse de dos profesores universitarios y de sus cultísimas esposas, la novela está salpicada de poemas y referencias a escritores y poetas, conversaciones intelectuales que tienen entre sí los protagonistas, viajes, arte… He disfrutado mucho de sus conversaciones y teorías sobre la vida y la cultura, de sus veladas escuchando música y cantando, de sus picnics… Me he sentido como una más. Para mí ha sido una autentica delicia disfrutar de la maravillosa manera de narrar de Stegner, conocer a Charity, Sally, Sid y Larry, a los que he sentido como a amigos muy cercanos, y de los que me ha costado mucho despedirme al terminar el libro.Wallace StegnerWallace Earle Stegner nació en 1903 en Lake Mills (Iowa) y falleció en 1993, además de novelista, fue historiador, biógrafo y ensayista y se le considera “el decano de los escritores del Oeste”. Hijo de inmigrantes escandinavos, vivió en distintos puntos del Oeste americano antes de asentarse en Salt Lake City. Fue profesor de Literatura en distintas universidades, entre ellas la de Wisconsin (al igual que los protagonistas del libro) hasta instalarse definitivamente en Stanford, donde pondría en marcha una de las escuelas de escritura más importantes del país en la que estudiarían autores tan célebres como Raymond Carver o Ken Kesey. Fue un gran defensor de la naturaleza y el medio ambiente y participó en varias campañas por la defensa de la naturaleza y con organizaciones como la red de parques de EEUU o la Wilderness Society, algo que en esta novela se nota intensamente en sus descripciones sensoriales de los bosques de Vermont. Recibió entre otros galardones la Commonwealth Club Gold Medal, el Premio Pulitzer por Ángulo de Reposo y el National Book Award por El pájaro espectador. Stegner murió a  los 90 años a causa de las lesiones que sufrió tras un accidente de coche en Santa Fé (Nuevo México), ciudad en la que se encontraba para dar una conferencia.

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Retrospectiva de Marc Chagall en el Museo Thyssen-Bornemisza y en la Fundación Caja Madrid

El violinista (1912-1913)Ya os comenté la semana pasada que había visto la mitad de la muestra dedicada a Marc Chagall que tienen en la Fundación Caja Madrid, ahora, tras haberla completado con la visita al Museo Thyssen, os puedo asegurar que esta va a ser una de las exposiciones imprescindibles del año, algo que, si os gusta el arte no podéis perderos bajo ningún concepto. Marc Chagall es único, con el color, el dibujo y una fuerte carga simbólica como señas de identidad, sus cuadros son claramente reconocibles. Esta retrospectiva a su obra, la mayor que ha habido hasta el momento en España, recoge 169 obras procedentes de colecciones privadas y de los mejores museos y galerías de todo el mundo. Cada cuadro de Chagall es como un gran sueño con pequeños detalles, tanto que podríamos quedarnos contemplando cada cuadro horas y horas y seguir descubriendo pequeños guiños, gestos o personajes en él.Sueño de una noche de verano (1913)La muestra se estructura de manera cronológica, comenzamos en el Thyssen con El camino de la poesía, desde sus inicios en Rusia y sus primeros años en París hasta su exilio forzoso en Estados Unidos, así como su experiencia en la Rusia Revolucionaria y su regreso a Francia en los años 20, en un periodo que comprende de 1909 a 1947. En esta primera parte la fuerza de las tradiciones, lo sagrado, el mundo onírico, los cuentos, la biblia, la guerra y el Éxodo, son los temas recurrentes. La primera sala nos introduce en Rusia: fuentes y tradiciones, Marc Chagall nació en 1887 en Vitebsk (Bielorrusia), una población con una importante comunidad judía. Esa infancia feliz, llena de tradiciones, ritos, sentido de comunidad y familia, legado ruso y judío, impregnará su obra durante toda su vida. En 1907 Chagall se trasladó a San Petersburgo para estudiar en la escuela de la Sociedad de Patrocinadores del Arte, una vez conseguido cierto reconocimiento como artista, se trasladó a París, al bohemio barrio de Montparnasse, donde la vida cultural y artística bullía en aquel momento.Entre perro y lobo (1938-1943)A continuación, asistimos a Tradición y ruptura, donde podemos ver cómo toma la tradición pictórica para romper con ella y crear algo nuevo, algo que será su sello de identidad. Los años de París significan para Chagall un aprendizaje y un enraizamiento aún más profundo con su pueblo natal, al que añora profundamente. Lo sagrado y la poesía serán dos constantes en su obra, la religión siempre ocupará un papel importante en ella, la poesía será el otro eje vertebrador, siendo él mismo poeta y codeándose con los escritores más relevantes de la época como Apollinaire, Breton o Malraux.El poeta tumbado (1915)El sueño y la realidad es otra de las dualidades, quizá la más importante, de los cuadros de Chagall. Las obras presentan en principio un tema realista que, con poco que observemos, se descompone y deja paso a un mundo onírico y surrealista lleno de magia. La luz del color investiga en las tonalidades tan personales y fuertes que usa el artista, predominando los rojos y azules intensos. Siempre influenciado por su infancia, los Cuentos y fábulas aparecen una y otra vez reflejados en sus obras, resulta un lujo poder contemplar los maravillosos grabados que realizó para ilustrar la extraordinaria novela Almas Muertas de Gógol o las Fábulas de La Fontaine. Otra de sus grandes aportaciones a la ilustración fueron las que hizo de la Biblia que realizó tras un viaje a Palestina que le marcaría profundamente. Lo sobrenatural viene en este caso muy unido a su faceta religiosa.La casa azul (1917-1920)La guerra y el éxodo: con una vida tan longeva como la suya (murió a los 98 años en Francia) Chagall vivió las dos guerras mundiales, la Revolución Rusa y un sin número de conflictos que terminaban siempre con el éxodo y el sufrimiento de la población. En 1914 regresa a su pueblo natal donde se casa con Bella Rosenferld con quien tiene a su hija Ida. Permanecería durante la Primera Guerra Mundial en Vitebsk, para posteriormente participar de manera activa en la Revolución rusa. El Ministro de Cultura Soviética lo nombró Comisario de Arte para la región de Vitebsk, donde fundó una escuela de arte. Sin embargo, no supo desenvolverse dentro del complejo sistema soviético, por lo que terminó por mudarse a Moscú y regresando finalmente a París en 1923. La virgen de la aldea (1938-1942)Con la ocupación alemana de Francia durante la II Guerra Mundial y la deportación de los judíos a los campos de exterminio nazis, Marc Chagall se vio obligado a marcharse de París y buscar refugio en Estados Unidos. Gracias al periodista estadounidense Varian Fry, pudo escapar de Francia a través de España y Portugal para instalarse en Estados Unidos. Sobrevolando Vitebsk (sin fecha)Pasamos en este momento al edificio de la Fundación Caja Madrid donde continúa la muestra bajo el nombre de El gran juego del color, que se centra en la evolución artística posterior a 1950, con dos grandes temas: la Biblia y el Circo. Aquí encontramos grandes cuadros, escultura y cerámica, y obras más variadas. Al terminar la II Guerra Mundial, Chagall regresa con su familia a Francia y se instalan en el sur, en Vence, donde viviría hasta su muerte. Su obra ya no se circunscribe solo a los cuadros, sino que se amplía a vidrieras y teatros, como el techo de la ópera de París o murales para la Metropolitan Opera de Nueva York.Los tejados rojos (1953)Una parte importante y quizá menos conocida de su producción son sus bellas cerámicas y esculturas, de las que podemos ver una pequeña muestra. También experimenta con el negro, volviéndose más oscuras sus imágenes, aunque las Luces del Mediterráneo también serán otro camino expresivo, influenciado por la intensa luminosidad del lugar donde vive.Dos desnudos (1953)Destellos de la última obra, nos muestra las ultimas producciones del artista, quien no dejó en ningún momento de innovar y de experimentar tanto en técnicas como en temas. Los libros serán también una constante, una presencia que siempre ha estado muy ligada al propio Chagall, gracias también a su estrecha relación con los escritores de su época., que se traducirían en la producción de ilustraciones de libros, litografías y grabados.La guerra (1964-1966)El circo es uno de los grandes temas de esta última etapa, el color, el movimiento y vivacidad de este mundo en continuo trajín atraen al artista, quien plasma toda esa vida en un lienzo. A pesar de que su obra es muy vanguardista, es imposible adscribirle a una corriente concreta, Chagall es Chagall, y con esta exposición es algo que se ha querido mostrar, convivió con otros artistas pero siempre conservó su estilo único y personal.El circo rojo (1956-1960)Ambas muestras pueden verse hasta el 20 de mayo de 2012, en la Sala de exposiciones temporales del Museo Thyssen-Bornemisza de martes a domingo de 10 a 19 horas y los sábados de 10 a 23 horas, al precio de 9 euros; en la Sala de exposiciones temporales de la Fundación Caja Madrid de martes a domingo de 10 a 20 horas, con entrada gratuita. No siempre es así, pero en esta ocasión diría que ambas partes son imprescindibles, lo ideal sería ver las dos. Sin embargo, si lo que falta es tiempo, recomendaría ver la del Museo Thyssen, con obras más sobresalientes, aunque en la Fundación Caja Madrid sean más abundantes y abarquen un periodo de tiempo más amplio. Pero que no os detenga el tema económico, es cierto que la entrada en el Thyssen es algo cara, así que si es por un tema económico que nada os frene, en la Fundación Caja Madrid la entrada es gratuita y vale de verdad la pena perderse entre los cuadros de este genial artista, una oportunidad única de poder verlos en persona. Espero que hayáis disfrutado de la exposición (aunque sea virtualmente) y que los que podáis os animéis a verla. ¡Feliz fin de semana!

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'No pasa nada. Los poetas Beat y Oriente', antología

Título: No pasa nada. Los poetas Beat y OrienteEditorial: Los libros de la frontera (enero 2007)Páginas: 264Precio: 20 eurosNo es la primera vez que os hablo de la Generación Beat, una de mis favoritas, especialmente por Jack Kerouac, al que adoro incondicionalmente. Esta antología poética no es quizá la más completa, ya que de algunos autores se incluyen tan solo uno o dos poemas y el esbozo biográfico que se hace de ellos es muy breve, pero sí que es una buena manera de recoger nombres nuevos e ir luego profundizando en los que más nos interesen. Por mi parte, tampoco voy a pormenorizar la biografía de cada uno de ellos, ya que en ese caso la entrada se eternizaría. Lo que pretendo es dar unas pequeñas pinceladas de cada poeta, y esencialmente mostraros los fragmentos de aquellos que más me han gustado, por si os interesa profundizar luego en alguno de ellos. En este libro se ha centrado el interés en la estrecha relación entre la Generación Beat y Oriente, y es que los Beat volvieron la mirada hacia Japón o la India (por algo fueron precursores del movimiento hippie que luego volvería de nuevo sus ojos a Oriente), a la espiritualidad, y a unos viajes tanto interiores como exteriores. Muchos de ellos viajaron e incluso vivieron en países orientales, todos ellos investigaron en temas que hoy en día parecen ya incluso agotados, pero que en aquel momento eran algo totalmente novedoso y revolucionario, como la meditación, el yoga, los mantras, el budismo…Jack Kerouac y Allen GinsbergAbre el libro Jack Kerouac, más conocido como novelista (en concreto, su excepcional En el camino), y del que ya os hablé de su faceta poética con el libro Poemas dispersos. Su interés por la religión, la espiritualidad, y en concreto el zen, constantes en su obra tanto poética como narrativa, ayudaron a difundir estas disciplinas en Occidente cuando aún eran algo prácticamente desconocido.Cómo meditar (Jack Kerouac)-luces fuera-junta las manos y cae hacia un éxtasisinstantáneo como en un chute de heroína o morfina,la glándula de mi cerebro emanandoel buen fluido alegre (el Sagrado Fluido) mientrasme concentro hasta controlar todo mi cuerpoy quedar casi muerto – Curándomede todas mis enfermedades – borrándolo todo – nisiquiera queda el jirón de un “Espero que tú” o de unchiflado bocadillo de cómic, sólo la menteen blanco, serena, vacía. Cuando un pensamientose aproxime dando saltitos paraofrecerte una imagen mófate de él,ridiculízalo, falsifícalo yse desvanecerá, y nunca regresará -ydate cuenta por primera vez con regocijo de que”pensar es lo mismo que no pensar-de modo que no tengo que pensarnuncamás”.Por su parte, Allen Ginsberg es sin duda el poeta más representativo y popular de la Generación Beat, y el enlace directo con el movimiento hippie. Su interés por la espiritualidad y la religión se plasma en su poemas, y también en su propia vida, ya que por ejemplo, practicó el budismo. El poeta conjuga esa espiritualidad con un agudo sentido del humor que está presente en toda su obraEn mi cocina de Nueva York (Allen Ginsberg)Doblo mis rodillas, cambio el peso,la calavera autorretrato del Picasso azulestá pegada a la puerta de la neveraÉste es el único sitio del apartamentosuficientemente grande para hacer tai chiEstiro el pie derecho y lo alzo, me preguntosi tenía que haber apartado ese cubode basura (fragmento)Diane di Prima, Anne Waldman y Lenore KandelEn literatura, como en muchos otros campos, parece que todo haya sido cosa de hombres, sin embargo, los Beat también cuentan entre sus filas con algunas mujeres importantes, como por ejemplo Diane di Prima; Anne Waldman, cofundadora junto a Allen Ginsberg de la Jack Kerouac Disembodied School of Poetics; o Lenore Kandel, muy interesada en el budismo e inmortalizada por Kerouac en su novela Big Sur como Romana Swartz.Canción budista de Año Nuevo (Diane di Prima)al amanecer me enfrenté a Shiva, la luz fríarevelando los mundos “nacidos de la mente”, así desencillo,y lo vi propagándose, desbordándose,o, por decirlo de modo más simple, como un espejoreflejando otro espejo.entonces rompí los espejos, a ti ya no se te veíani había razones para buscarte, y miré fijamente estanueva oscuridady los mundos nacidos de la mente se disiparon y lamisma mente desapareció¿una locura o un nuevo comienzo? (fragmento)Joanne Kyger y Gary SnyderTambién contamos con la pareja de poetas formada por Joanne Kyger y Gary Snyder, quienes se casaron en Japón, donde vivieron l4 años, y viajaron por la India. Joanne estudió en EEUU con el maestro del budismo tibetano Chogyam Trungpa, mientras que Gary se interesó especialmente por la vida de los indios del norte de América y por la cultura japonesa, aprendiendo a meditar y traduciendo sutras budistas. Gary Snyder ganó, entre otros galardones, el premio Pulitzer de poesía en 1974.Regresando a la vida de Naropa (Joanne Kyger)Es espantoso. Ha estadopasando durante algún tiempo.Sentado inmóvil durante un año, tan quietocomo un trueno. Sin hablar.Sin pensar. ¿qué pasa?El maestro de Naropa no responde.Pero al final se levanta y se sube a lo altodel tejado del templo adornado. Naropa le sigue.La primera palabra que pronuncia: “¡SALTA”!Naropa salta al suelo.Y roto, se queda ahí sufriendo terriblemente.Gran Discípulo.Su maestro le sana instantáneamentediciendo:”¡Te lo merecías, vasija de barro!Por pensar que hay un Yo dentro de ese cuerpotodo nacimiento y toda muerte y las etapas que hayentre ambosdeben fundirse con la Radiante Luzdel Vacío”.Y regresa a su meditación silenciosa.Compartimos nuestros votos con todos los seres (Gary Snyder)Comiendo un bocadillomientras trabajamos en los bosques,una cervatilla mordisquea la cola del macho en lanieve,se miran mutuamente,mastican juntos,un bombardero procedente de Bealesobre las nubeshace temblar el cielo,ella alza la cabeza, escucha,aguarda hasta que el ruido se disipa,lo mismo hago yo.Albert Saijo, Philip Whalen, Bob Kaufman Michael McClure y Lew Welch  Y cómo no, la naturaleza, el ecologismo, refugiarse en lo salvaje como método de llegar al yo interior, fue una constante en muchos de ellos, así como las religiones en aquel entonces exóticas, como el budismo, la filosofía zen, etcétera. Fue el caso de Albert Saijo poeta y ecologista declarado; Philip Whalen quien llegó a ser abad zen de un monasterio en California; Bob Kaufman que fue durante dos décadas marino mercante y asistió a su padre judío en la sinagoga, a su madre católica en la iglesia, a su abuela en sus prácticas de vudú y estudio budismo y zen; Michael McClure, también dramaturgo novelista y ensayista; o el triste caso de Lew Welch quien cogió un revolver, escribió una nota de despedida y se adentró en un bosque, sin que se encontrase nunca su suerpo. Él se prepara para abandonar su choza (Lew Welch)”¿Por qué tiene que se tan difícil renunciara busa¡car algo que sabes que no puedes poseer?””¿Quién dijo que iba a ser fácil”?( fragmento)Kenneth Rexroth, Lawrence Ferlinghetti y Harold NoseEl antimilitarismo fue otra de las señas de identidad de esta Generación, encontramos este tipo de poemas en Harold Norse, Lawrence Ferlinghetti, fundador de la librería y la editorial City Lights Books donde se publicaron los primeros libros Beat; o Kenneth Rexroth, pacifista y anarquista, autodidacta (sólo fue al colegio durante cinco años), además de poeta, pintaba cuadros abstractos, trabajaba en el teatro vanguardista y empezó a estudiar por su cuenta varios idiomas. Kali Yuga (Harold Nose)los poemas no pueden desviar las balas nipueden cortar en dosel sufrimientoo hacerme olvidar por un instanteque morirées absurdo no estoy preocupadopor la muerte sino por el vacío que todavíano he llenado con poemas ocomprensión (fragmento)Como veis, esta antología es perfecta para una primera aproximación a la vertiente poética de la Generación, para tomar nombres y profundizar después en ellos, no solo en sus obras, sino como podéis observar en sus intensas vidas, tan interesantes como su propia obra.

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Fotografías de Lewis Hine y pinturas de Odilon Redon en la Fundación Mapfre. Firma de libros de Paul Auster

Niño de la calle (1910)Comienza la temporada de exposiciones imprescindibles en Madrid, como la de Marc Chagall, de la que de momento sólo he visto la mitad que tienen en la Fundación Caja Madrid. En cuanto vea la otra parte del Museo Thyssen os comentaré aquí qué me ha parecido, aunque puedo adelantaros ya que es una auténtica maravilla y quien pueda no debería perdérsela. La muestra fotográfica de Lewis Hine que nos trae la Fundación Mapfre es otra imprescindible, especialmente para todos aquellos que amamos la fotografía. En mi caso, además, se trata de uno de esos fotógrafos-icono que tengo siempre en mente y que me entusiasma contemplar una y otra vez.Patio de juegos en un pueblo industrial (1909)Lewis Hine nació en Wisconsin en 1974 y murió en Nueva York en 1940, sus fotografías son ya todo un clásico, algunas de ellas os sonarán sin duda. Precursor de muchos otros que vinieron después (como por ejemplo Walker Evans), sus imágenes fueron un instrumento de denuncia y concienciación social sobre las penosas condiciones laborales y económicas en las que vivían muchos en la época, haciendo especial hincapié en la explotación infantil.Niño recolector de algodón (1913)La muestra está compuesta por unas 170 fotografías, en su mayoría vintage, procedentes de la George Eastman House. Podemos hacer un viaje a través de ellas desde sus primeras imágenes, tomadas de forma autodidacta con una sencilla cámara de fuelle, con la que retrató la llegada de inmigrantes a la isla de Ellis a principios del siglo XX. Allí se encontraba uno de los centros de recepción de inmigrantes, y en estas imágenes de pobreza, miedo y desesperación, podemos encontrar algo que será una constante en su fotografía: el respeto y la humanización de sus retratados, captando al individuo que hay detrás de cada situación que quería denunciar.Familia italiana buscando equipaje perdido (1905)En 1908 decidió dejar la enseñanza para dedicarse plenamente a la fotografía y denunciar las condiciones tan precarias en las que la gran depresión del 29 había sumido a muchos. De la llegada de los inmigrantes pasó a sus viviendas míseras e insalubres en las que se hacinaban familias enteras, así como las condiciones infrahumanas en las que tenían que trabajar para poder salir adelante.Niño que perdió un brazo manejando una sierra en una fábrica de cajas (1909)Comenzó a trabajar como fotógrafo oficial para la National Child Labor Committee, una organización creada para combatir el empleo infantil. Durante esos años se dedicó a documentar el trabajo infantil en campos, minas, fábricas, como recolectores de algodón, vendiendo periódicos… Reconozco que mis favoritas han sido las abundantes imágenes dedicadas a los niños, a pesar de su miseria, de las duras condiciones de trabajo y de vida que llevaban todos ellos tienen un destello de esperanza y optimismo en su mirada, una valentía y coraje que Hine supo retratar muy bien.Niño de una casa de vecindad, Chicago 1910Tras la I Guerra Mundial Hine viajó a Europa para dejar constancia de las duras condiciones de vida de los refugiados y las consecuencias de la guerra, lo que ayudó a la Cruz Roja a obtener las subvenciones necesarias para darles ayuda humanitaria. Allí los niños vuelven a ser el centro de muchas de sus imágenes, pequeños vagabundos que malviven en las calles de las ciudades.Golfillo de París (1918)De vuelta de su primera y única experiencia europea, regresa a Nueva York, donde volvió su mirada al mundo del trabajo, pero esta vez para retratar su cara más amable: el trabajo como un elemento que dignifica al ser humano, en una exaltación del trabajo y los trabajadores, en medio de una auténtica revolución industrial en la que la máquina no es nada sin el trabajo del hombre.Mecánico en una bomba de vapor de una central eléctrica (1920)Esta serie dedicada al trabajo culminaría con sus popularísimas imágenes sobre la construcción del Empire State de Nueva York, en las que, para tomar algunas de las espectaculares imágenes, no dudó en hacerse descolgar a 400 metros de altura.Ícaro sobre el Empire State Building (1931)En los últimos años de su vida, los cambios sociales y políticos hicieron que su trabajo quedase en cierto modo obsoleto, teniendo cada vez menos encargos, por lo que acabaría dependiendo de la beneficencia. Las ayudas sociales ya no dependían de la buena voluntad de las donaciones privadas, motivadas muchas veces por las fotografías que tomaba Hine, sino que ese papel comenzaron a llevarlo a cabo las agencias gubernamentales del New Deal. A pesar de que trató de seguir en activo como freelance, y de que en 1939 se realizó una gran retrospectiva de su obra en el Riverside Museum de Nueva York, en la que se le reivindicaba como fotógrafo visionario e innovador, en 1940 murió en la más absoluta pobreza.Esperando a que abra el dispensario. Distrito de Hull House, Chicago (1910)La muestra puede verse hasta el 29 de abril en la Fundación Mapfre (paseo de Recoletos, 23) los lunes de 14 a 20 horas; de martes a sábados de 10 a 20 horas; y los domingos y festivos de 11 a 19 horas. Además, hasta la misma fecha puede verse también en la misma Fundación la muestra Odilon Redon (1840-1916), una interesante retrospectiva sobre este pintor, menos masivamente conocido que sus contemporáneos los impresionistas, totalmente original y alejado de ellos. Araña sonriente (1881)Precursor de los movimientos surrealistas, de la utilización del subconsciente y de lo onírico, muy influenciado por Goya o por los relatos oscuros de Edgar Allan Poe, es a su vez influencia clave para los simbolistas y los nabis. Podemos ver 170 obras procedentes del Musée d’Orsay, el Gemeentemuseum de La Haya, el Rijksmuseum de Ámsterdam, el Museo de Bellas Artes de Burdeos, el Staatliche Kunsthalle de Karlsruhe y de colecciones particulares. Podéis ver más de ambas exposiciones en este vídeo.Y aunque os hablaré más extensamente de ello cuando haga la reseña (estoy segura de que no voy a tardar mucho, estoy deseando devorar el libro), no puedo dejar de haceros un adelanto de la firma de libros que tuvo lugar ayer en Fnac Castellana con… ¡PAUL AUSTER! Estoy emocionadísima, de hecho, lo primero que he hecho esta mañana al levantarme ha sido comprobar que seguía ahí la firma. Además de tener mi ejemplar de Diario de invierno, su última novela, firmada, pude disfrutar de toda la ambientación neoyorquina que organizaron en la tienda. Hay que decir que Fnac se portó fenomenal, además de una banda de jazz en directo, repartieron durante toda la tarde pastelería con un aire muy neoyorquino (muffins, cookies, tarta de manzana…), lo que se agradecía después de las más de dos horas de cola que nos tocó esperar, y que en mi caso por lo menos, valieron realmente la pena.Paul Auster firmando mi libro

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